La restauración estructural es un proceso de reparación que se lleva a cabo en estructuras construidas mayormente en concreto armado y hormigón vaciado sobre una base de refuerzo de metal (mayormente varillas o vigas de acero). En las áreas costeras de la isla, ese tipo de construcción es suceptible a los ataques del salitre, la humedad, los movimientos telúricos, la lluvia y el viento, lo que provoca que se formen grietas en el concreto y que la humedad llegue hasta el metal y empiece el proceso de oxidación.
Este proceso es uno muy delicado y requiere de experiencia, organizacion y seguridad extrema, ya que se estaría "desconchando" y reparando toda la estructura, inclusive aquellas con multipisos altos.